domingo, 10 de febrero de 2013

ANSER II- CRIANZA




La semana pasada nos centramos en algunas generalidades sobre el anser y en esta ocasión hablaremos sobre su crianza.

Sobre su reproducción Varrón, RR, III, 10, 5-7 nos cuenta lo siguiente: 
El tiempo más conveniente para el apareamiento de los gansos es desde el solsticio de invierno, para la puesta y la incubación desde principios de Febrero o Marzo hasta el tanque.
Cada hembra no pone más de tres veces por año. Para cada una, cuando pongan, ha de prepararse un espacio cuadrado de alrededor de dos pies y medio, poniéndoseles paja de cama. Han de señalarse sus huevos con algún signo, porque a los ajenos no los empollan. Para la incubación se les ponen generalmente de nueve a once huevos; en esto, quien menos, cinco, el que más, quince. Incuba treinta días en mal tiempo, veinticinco si es más cálido. Cuando eclosionan, se les permite estar con la madre los cinco primeros días. Después, cada día, si el tiempo es bueno, se los saca al prado, así como a estanques o charcas, y se les preparan recintos sobre la tierra o enterrados en los que se meten no más de veinte pollos en cada uno, procurando que dichas celdas no tengan humedad en el suelo y que tengan cama blanda de paja o de alguna otra cosa, y que allí no puedan llegar las comadrejas o hagan daño otras alimañas”

Columela RR VIII, sobre el apareamiento indica lo siguiente: 
 [4] “El momento más favorable para que los gansos se apareen es el solsticio de invierno, y luego para el desove e incubación, desde las calendas de febrero o marzo hasta el solsticio de junio. Ellos no se aparean como los pájaros, de pie en el suelo, sino casi siempre en los ríos o piscinas”

Columela RR VIII, sobre la puesta comenta: 
 [5] “Los gansos dan cinco huevos de la primera camada, cuatro y tres de la siguiente a la última… No dejes que las hembras pongan fuera del recinto, pues aparecen cuando buscan un nido,…se debe presionar el vientre y sentirlo: si el huevo está a punto de llegar, el dedo lo puede tocar, porque baja de la entrada del oviducto”.

Columela RR VIII también habla de marcar los huevos para que cada hembra incube a los suyos:
 [6]”Luego hay que llevados a la casa de campo y  encerrarlos para que los incuben. Sólo tiene que seguir esta práctica con cada uno de ellos, y luego regresar al lugar donde pusieron su primer huevo. Si usted desea para que salgan del cascarón los pájaros, los huevos deben estar marcados para que se dé a cada madre el suyo, porque la gallina se niega a alimentar a aquellos que no acuden a ella, a menos que se mezclen con los que ha engendrado... En cuanto a los gansos, pueden conseguir al menos siete a quince”

Columela RR VIII nos da indicaciones sobre cómo proteger a los huevos: 
 [7] “Hay que tener cuidado en poner algunas raíces de ortiga en los huevos, que son en sí mismos una especie de condón en contra de esta planta, cuya picadura es mortal para los polluelos recién nacidos. En clima frío, serán necesarios treinta días para eclosionar, pero en tiempo de calor, veinticinco son suficientes: sin embargo, es casi siempre el trigésimo día de su nacimiento”

Se les cuidaba en lugares húmedos y con abundante hierba  como indica Celso:  
No se sostiene sin agua ni sin mucha hierba, ni es útil en los plantíos pues arranca todas las plantas que puede alcanzar”

Varrón, RR III comenta que la conveniencia de agua y tierra para su perfecta crianza:  
“Es necesario en una finca grande tener dos corrales: uno que tenga una cisterna a cielo abierto para agua de lluvia desde el que descargue el agua, tal que, si se quiere, dentro de la columnata, sirva a modo de alberca pues, cuando se los trae del campo en verano, los bueyes aquí beben y aquí se bañan, y lo mismo cuando gansos, cerdas y cerdos vuelven de forrajear…en el segundo tipo están las que no se contentan sólo en la tierra sino que también requieren agua, como son los gansos, las cercetas y los patos”

Columela RR VIII, al igual que Varrón hace un estudio exhaustivo de los establos para los gansos: 
XIV. [1] Los que quieren poseer manadas de aves nadadoras, deben formar oisonneries y si quieren  prosperar se actuará de la siguiente manera. Se formará un patio, por medio de  paredes de nueve pies de altura, diseñadas para prevenir que cualquier ganado entre allí,…Se construirán en estas galerías, casas de campo o bien cuadrados de escombros o ladrillo pequeño: es suficiente con que cada cabaña tenga tres pies y que el acceso esté provisto de pequeñas puertas muy sólidas, ya que deben mantenerse cerradas durante el desove

Sobre la importancia del agua y de las hierbas para alimentarlos habla Columela RR VIII: [2] Si fuera de la granja, pero a poca distancia de los edificios, hay un estanque o un río, mejor pues usted no tendrá que buscar otras aguas. A su vez, si cavamos un estanque o piscina que gansos pueden sumergirse en él: porque no pueden vivir correctamente sin esta ayuda, ni sin la tierra. Haremos un terreno pantanoso disponibles y bien cubierto de hierba, y sembramos otros forrajes, como la veza, trébol, fenogreco, y sobre todo este tipo de achicoria que los griegos dan el nombre de σέρις. Sembramos también con el mismo fin y en grandes cantidades, lechuga, vegetales porque es muy suave, estas aves son muy aficionados, y es un excelente alimento para sus crías”.

Columela RR VIII, menciona cómo cuidar y alimentar a los polluelos: 
 [8] “Cuando son pequeños, los primeros diez días estarán con su madre en la casa de campo, ya que hay comida y luego, si el tiempo lo permite, que sean conducidos a la pradera y piscinas. Se debe tener cuidado con las picaduras de ortigas. Si van en ayuno al pasto, hay que darles las hojas picadas de achicoria o lechuga. Pues los polluelos, si  llegan con hambre al prado, atacan a los arbustos y las plantas, que tienen en el suelo con tanta obstinación, que se rompen el cuello. Estarán bien alimentados con mijo y el trigo remojado en agua. Cuando tengan un poco más de fuerza, se incorporarán al rebaño con otros de la misma edad, y se les dará cebada” [9] “Las cajas no deben contener más de veinte polluelos en cada una, y hay que tener cuidado de no poner todos los fuertes con los débiles, ya que serían asesinados. El nido de incubación debe estar  muy seco, lleno de de paja, en defecto de paja, heno será bueno también. Tomamos  las mismas precauciones para otras especies de aves. Debemos tener cuidado de que ni serpientes ni hurones ni comadrejas entren ya que estos animales son una plaga destructiva  para polluelos.”

De la hierba mencionada anteriormente también hace mención Varrón, RR, III, 10, 5-7 aunque ante su ausencia también se les podía dar cereales:  
“Los gansos pacen en lugares húmedos, en los que se siembra forraje que produzca algo de provecho, y se les siembra la hierba llamada achicoria, porque tocada por el agua, aunque esté seca, reverdece. Se les dan sus hojas una vez arrancadas para que, si se los lleva allí donde brota, ni la pierdan pisoteándola ni ellos mismos mueran de indigestión, pues son voraces por naturaleza. Por ello hay que refrenarlos, pues, a causa de su avidez al pacer, si agarran una raíz que quieren desenterrar, frecuentemente se rompen el cuello, ya que éste es muy débil, tanto como blanda la cabeza. Si no hay de esta hierba, ha de dárseles cebada u otro cereal. Cuando es el tiempo del fárrago ha de dárseles tal como dije de la achicoria Cuando incuban, hay que echarles cebada machacada en agua. A los pollos se les pone, primeramente, polenta o cebada durante dos días; en los tres siguientes, mastuerzo verde troceado muy menudo en agua en un recipiente. Sin embargo, cuando están encerrados en recintos tanto sobre tierra como soterrados, de veinte en veinte como dije, les echan polenta o fárrago o alguna hierba tierna troceada. Para la ceba eligen pollos de alrededor de mes y medio de edad; los encierran en el cebadero y allí los alimentan con polenta y flor de harina empapada en agua, tanto como para que se harten tres veces al día. Después de comer se les permite que beban cuanto quieran. Así cuidados engordan en dos meses. Tras cada comida, el lugar suele limpiarse porque les gusta un sitio limpio aunque ellos mismos no dejan limpio ningún lugar donde hayan estado”

Columela RR, VIII comenta si alimentación y engorde:  
[10],“Hay personas que alimentan en las incubadoras con cebada macerada, y no les permite salir de su nido a menudo. Cuando los jóvenes salen del huevo, les dan de comer, como los pavos reales, durante los cinco primeros días harina, gachas de avena o de trigo empapados. Otros alimentos con berro picado con agua que es muy popular. A los cuatro meses, comienza el engorde, lo mejor es cuando los sujetos son jóvenes. [11] La alimentación de estas aves es muy fácil, ya que hay que darles harina tres veces al día, y siempre deben tener agua … De esta manera en dos meses aumenta su grasa, y a menudo sólo serán necesarios cuarenta días para engordar una camada joven”

Como hemos leído en Varrón era muy frecuente cebarlos para ser consumidos y  Ateneo, IX 384 a y b nos habla del origen de esta costumbre:  
Después que se nos sirvieron ocas de esa y otras clases excelentes preparadas, alguien dijo:” las ocas están cebadas” Y Ulpiano contestó ¿la oca cebada, en qué autor se menciona? A lo que respondió Plutarco:”Teopompo de Quíos cuenta en las Helénicas y en el libro decimotercero de sus Filípicas que cuando Agesilao de Laconia llegó a Egipto le enviaron los egipcios ocas y terneros cebados. Y Epígenes el comediógrafo, en las Bacantes dice: “Pero si alguien lo hubiese cogido y me lo hubiese criado como una oca cebada” Y Arquéstrato en su poema famoso: “Y prepara al mismo tiempo un pollo cebado de oca, asado con sencillez también él”

También Catón Agr 89 nos explica cómo engordar a los gansos domésticos: 
 “Para engordar gallinas o gansos: encierra a las gallinas jóvenes que comienzan a poner. Haz bolitas de harina húmeda o cebada e introdúcelas en su pico. Aumenta poco a poco la cantidad diaria. Dales de comer dos veces al día y dalea agua al mediodía, pero no coloque agua ante ellas durante más de una hora. De la misma manera se nutre a la oca, excepto que hay que darle de beber antes y dos veces al día y dos veces de comer”

Una de las características del ganso es la exquisitez de su hígado con el que se confeccionaba ya desde el mundo antiguo el conocido foie-gras del que hablaremos la semana próxima.

Plurimam salutem!

*Imágenes propias

2 comentarios:

Apicius Apicio dijo...

Como siempre muy interesante lo que publica.
No me prodigo últimamente mucho en los comentarios, aunque si le sigo leyendo.
Que pase buen día a pesar del gobierno.
Saludos

Charo Marco dijo...

Estimado Apicius,

Estaba preocupada por su silencio, así pues me alegra mucho saber de usted.

Un saludo