domingo, 23 de febrero de 2014

LA ASTUTA SEPIA I

Conocida con el nombre científico de sepia officinalis fue muy apreciada en el mundo antiguo.

Veamos qué nos dicen los autores clásicos sobre ella.

Sabemos que pertenece a la familia de los cefalópodos al igual que el calamar por carecer de sangre y de huesos (Opiano, De la pesca, I, 640)

A su vez es un molusco como nos dice Eliano, H A, 11, 37: Moluscos son los que carecen de huesos, como, por ejemplo, el pulpo, la sepia, calamar, anémona de mar. Éstos carecen también de sangre y de intestinos

Aristóteles, P.A,  679 a 20 nos habla también sobre su principal característica: “Son animales no sanguíneos y por eso fríos y asustadizos y, al igual que en algunos animales, cuando se asustan, el vientre se descompone y  fluye la secreción de la vejiga, también se produce por necesidad el expulsar la tinta por miedo, como la orina de la vejiga, pero la naturaleza se sirve a la vez de esta secreción para su defensa y salvación”

Parecidas a los calamares se diferencian, por una parte por presentar un cuerpo más ancho y macizo y por otra, su hueso de jibia es más grande.

Aristóteles, P.A,  654 a 20 nos describe esta estructura ósea: “Existe una parte análoga a las espinas de los peces, en las sepias la llamada jibia

Tienen en sus laterales unas aletas que les permiten nadar con cierta velocidad y ocho brazos y dos largos tentáculos con ventosas, cuyas habilidades nos describe Opiano, De la pesca, I, 120: Y la astuta sepia asimismo ha hallado un hábil método de caza. De su cabeza nacen largos y delgados tentáculos" como cabellos, con los que a manera de sedales, arrastra y captura peces echada en la arena, enrollada bajo su concha. Con esos cabellos, cuando las olas se enfurecen en la estación del invierno, se adhiere a las rocas como un barco amarra sus cables a las rocas costeras”

 Ateneo, VII, 323 c nos resume a la perfección las explicaciones de Aristóteles, Hª de los animales, I 2, 489 a3; I 5, 489 b 35 y I 6, 490 13: “Aristóteles dice que tiene ocho brazos, de los cuales los dos inferiores son los más grandes: está provista de dos tentáculos y entre ellos, los ojos y la boca. Posee además dos dientes, el inferior y el superior, y en el dorso, el llamado jibión. En la bolsa está la tinta, aquella se encuentra situada junto a la misma boca, ocupando el puesto de la vejiga. El vientre es aplastado y liso, semejante a los cuajares de las vacas”

Aristóteles, P.A,  685 a 14 nos completa la información sobre cómo son sus patas: “Las sepias pueden caminar pues tienen las patas de arriba pequeñas y las dos externas mayores, de las restantes de abajo, dos son las más grandes de las ocho…Tiene en sus patas ventosas y tentáculos,…los tienen para el ataque y para otra defensa a modo de manos. Tienen dos filas de ventosas…tienen también una aleta alrededor del manto para nadar y marcar la dirección”
 
Se camuflan perfectamente según el fondo marino llegando a tomar coloraciones diferentes como rayas irregulares, jaspeadas, tonos claros y oscuros según nos informa Ateneo, VII, 323 e: “Además el macho es más manchado que la hembra y más oscuro de lomo”

Su reproducción es por cópula uniéndose por la boca y entrelazando sus tentáculos. De esta manera nadan juntos durante algún tiempo. Sabemos por Ateneo, VII, 323 e: “Las sepias son los primeros moluscos cefalópodos que hacen su puesta en primavera, continúan poniendo durante cualquier época y son fecundadas en quince días. Cuando depositan sus huevos, el macho, que las sigue de cerca, descarga sobre ellos y los compacta. Caminan en hileras”

Aristóteles, Reproducción de los animales, 757b, 32: “Las sepias…se reproducen por cópula, y se ha visto muchas veces al macho uniéndose a la hembra…la cópula de estos animales dura más tiempo que en cualquier otro, …los huevos parecen ser dos por estar dividido el útero y parecer doble…la razón es que la forma del útero es redonda y con aspecto de esfera; y su división  es imperceptible una vez que está lleno…La sepia cuando se está formando, permanece unida al huevo por la parte de delante: pues sólo es posible  por ahí ya que es el único animal cuya parte trasera y delantera no se diferencia”

Sus huevos parecen bayas de mirto, unidos unos a los otros como un racimo. Primero son blancos y después toman un color negro. Nacen las crías  a los 15 días.

 El macho se diferencia de la hembra por utilizar el brazo ventral izquierdo para la reproducción y por tener unos colores más abigarrados que ella. Por el contrario las hembras tienen dos sacos que contienen los huevos.

Aristóteles, Tratados breves de Hª Natural, 447 a nos habla sobre su manera de alimentarse: “Por la misma razón toman agua los moluscos y los crustáceos;… Lo que ocurre es que, al alimentarse, echan el agua, para que no les entre cuando toman alimento. Pues bien, los crustáceos, como los cangrejos y las langostas, expulsan esa agua a través de los opérculos situados junto a las partes pilosas, mientras que las sepias y los pulpos lo hacen a través de la cavidad que tienen sobre la llamada «cabeza»”

Aristóteles, P.A,  661 a 14: “En los cefalópodos,  como la sepia, existe dentro de la boca un órgano de tal tipo para percibir el alimento

Sobre su sistema digestivo nos cuenta Aristóteles, P.A,  678 b 28: “Después de la boca, los cefalópodos tienen un largo esófago, siguiendo a este un buche como el de las aves, luego a continuación un estómago y, seguido, un intestino simple hasta el orificio de salida, las sepias tienen los órganos próximos al estómago”

Ateneo, VII, 323 c: “Las sepias pequeñas se alimentan de los pececitos pequeños, extendiendo los tentáculos a manera de cañas y pescando con ellos”

Presenta ciertos peligros como su picadura,  al ser altamente venenosa, pues tienen unos dientes escondidos y con aspecto ganchudo como el pico de un loro: “Por cierto, no es leve la irritación que produce la picadura del  reptador pulpo, ni la de la sepia, sino que en ellos se cría una escasa pero nociva substancia” (Opiano, De la pesca, I, 455)

Su tinta brillante y viscosa se encuentra en una bolsa que abre cuando se siente atacada e incluso para esconderse: “Pues lo liso brilla naturalmente en la oscuridad -como las cabezas de algunos pescados y la tinta de la sepia-“(Aristóteles, Tratados breves de Hª Natural, 437 b).


Con ella se defiende según nos ha transmitido Opiano, De la pesca, III, 156: Y las sepias también utilizan tales engaños. Hay dentro de sus  cabezas una viscosa tinta más negra que la pez, una misteriosa sustancia productora de una nube negra, que es su defensa natural contra la destrucción. Cuando el temor se apodera de ellas, inmediatamente descargan de aquélla las negras gotas, y el oscuro liquido mancha y borra todos los vecinos senderos del mar, e impide toda la vista; y ellas, en seguida, a través de las turbias aguas, fácilmente escapan del hombre o quizá de un pez más poderoso”. En el mismo sentido habla Ateneo, VII, 323 c: Cuando es perseguida la sepia lanza la tinta y se esconde entre ella haciendo ver que huye hacia adelante”


Aristóteles, P.A,  679 a 1: Para su defensa y seguridad tienen la llamada tinta, que se forma en un manto membranoso que contiene la salida y el extremo por donde expulsan el excremento del vientre a través del llamado embudo: éste está en la parte inferior del cuerpo…cuando se asustan o tienen miedo, provocan la negrura del agua y la enturbian como una barrera delante de su cuerpo. La sepia la tiene debajo de su estómago y tiene mayor cantidad para usarla más…”

Tras comentar la morfología y características de las sepias, hablaremos de los sistemas de pesca empleados y de sus usos en otra ocasión.

Plurimam Salutem!

* Imágenes propias